Como emprendedor, vivo en el futuro y rehuso distraerme con el presente.

Por Matthew Carpenter-Arévalo @ecuamatt

“El futuro ya está aquí, sino que está mal repartido.”

Aquellas palabras de William Gibson, el escritor de ciencia ficción, representan mi liberación del presente.

Como emprendedor tecnólogo e inversionista en este país, mi objetivo es ayudar hacer llegar el Ecuador al futuro prometido, y ayudar hacer llegar el futuro prometido al Ecuador. Para cumplir con ese papel, necesito vivir en el futuro: no puedo sobre-pensar en el presente.

¿qué es ese futuro?

Creo que con la ubicuidad del internet y la telefonía móvil, estamos creando la fuerza más democratizadora que hemos visto.

El campesino de Cotopaxi, por ejemplo, ahora puede tener en su bolsillo la suma de todo el conocimiento de la historia del mundo. Lo que antes era la gran brecha entre los ricos y los pobres-acceso a la información-es cada vez menos ancha. En mi vida, esa brecha desaparecerá.

Información = poder, y mientras más información damos a los ciudadanos, más poder damos a los ciudadanos. Estoy convencido que en mi generación veremos el apoderamiento más grande en la historia del mundo. Son fuerzas que ningún poder, sea del sector público o el sector privado, puede parar, porque son universales dentro de un mundo cada vez más interconectado. Ningún país va a sobrevivir en un vacío. Ninguno.

En las últimas semanas en Ecuador ha habido varias decisiones políticas que me han desmotivado y desanimado, y hasta me han dado miedo. Quiero que haya condiciones en el Ecuador para que el emprendimiento florezca, ya que, como dije en GKillCity.Com, para mí no hay nada más revolucionario dentro de un sistema capitalista que emprender.

No obstante, a pesar de las tendencias actuales, rehuso dejar que el presente me distraiga de mi visión del futuro.

Cada gota de energía que gasto en preocuparme del presente es una gota de energía que no gasto en ver cumplida mi visión para mi empresa, para el ecosistema de emprendimiento en Ecuador, y para el mundo entero.

Al final, un país es más que un gobierno, más que un gobernante, más que una empresa, y más que una persona. Mi resistencia no puede ser controlada por factores externos: mi bienestar, mi paz interna, mi visión, tienen que ser dirigidos por factores internos capaces de ignorar los charcos en el camino para seguir enfocado en el destino.

¿es posible que me engaño? Desde luego que sí. Siempre hay buenas razones para ser pesimistas, pero el emprendedor necesariamente tiene que ir contra-corriente, incluso cuando las personas mas cercanas le tratan de convencer de que todo se va al carajo.

¿estoy preocupado de qué pasará con el fruto de mi trabajo? Desde luego que sí, pero sigo adelante sabiendo que, no importa qué pasa, no voy a morirme de hambre y mis hijos tampoco.

Son tiempos difíciles para los que creemos que el emprendimiento pueda crear un Ecuador cuyo futuro sea muy distinto a su pasado.

Hay una sombra sobre la idea de qué el emprendimiento puede ayudar liberarnos de las cadenas que han enraizado problemas endémicos como la pobreza, la desigualdad, la falta de competitividad, etc.

En momentos así, encontramos comodidad en los clichés que dictan que el empresario es egoísta malo y el burócrata solo quiere castigar a los exitosos. Los clichés sirven para reducir un debate complejo en lógica simplista, y los sabios siempre deben desconfiar en la complejidad convertida en las visiones simplistas.

Sobrevalorar el sentido común es para las masas, y yo prefiero hacerle caso a Steve Jobs cuando dijo, “manténte hambriento,  manténte insensato.” Ojo que no dijo, “manténte hambriento, excepto cuando….”

Los emprendedores tenemos que vivir en el futuro, por más insensato que sea. Si no podemos visualizar ese futuro, si no podemos verlo dentro de nuestro alcance, ese futuro simplemente desaparece.

¿y si no nosotros, entonces, quién? 

Que tengan el presente los que quieran vivir en el presente; yo voy a vivir en el futuro, con una vela prendida. No hay que vivir de la esperanza de otros cuando la podemos crear nosotros. Que nadie nos quite la visión de la promesa del Ecuador que ya se ve en camino. El futuro ya mismo viene: solo faltan pastores. Seamos pastores.

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¿qué puede hacer el municipio para aliviar la pesadilla de tráfico de los moradores de #Guapulo?

por Matthew Carpenter-Arévalo @ecuamatt

foto por @ecuamatt

¿qué hacer para los moradores de Guápulo?

Aunque no vivo ahí contemplo la existencia de Guápulo desde mi ventana todos los días. Muchas mañanas bajo al magnífico parque de Guápulo para caminar con mi perro, y veo la larga cola de carros que sacrifican sus frenos y embragues para cortar el camino hacia el Simón Bolivar. A veces soy parte de esas filas, ya que el cierre de los túneles de Guayasamín me obliga busca alternativas cuando quiero ir contra-flujo.

Guápulo es especial por muchas razones distintas.

Primero, Guápulo es un barrio patrimonial y merece ser tratado y conservado como un artefacto de Quito que logra preservar el pasado dentro de un presente vibrante y funcional. Su topografía, su vida nocturna, los estudios de arte, hipsters (Guápulo was cool before Guápulo knew it was cool), gringos, y su iglesia emblemática lo hace especial e único dentro de la panorama de barrios quiteños.

Segundo, Guápulo es, en esencia, una zona de clase social mixta, lo cuál es necesario preservar y promocionar para evitar la segregación al estilo apartheid que tiende a dominar ciudades grandes en el mundo. En Guápulo tienes casa de enorme valor ($300,000 en adelante), junto a casas que son de clase media.

Sin querer entrar en una explicación larga sobre por qué no queremos generar la injusticia de una ciudad donde los pobres viven exclusivamente en una zona y los ricos en otra zona, les comparto el anécdota que San Francisco, California vive con una vulnerabilidad a los catástrofes naturales porque las personas que trabajan en servicios esenciales (policía, bomberos, enfermeras, etc) no pueden vivir en San Francisco porque los costos superan lo que sus sueldos les hace viable. Si los puentes que conectan a San Francisco con sus alrededores se ven vulnerados por actividad sísmica, San Francisco va a sufrir una falta de respuesta coordinada que podría ser fatal. Anyway, I digress. Como dice el celebrado alcalde de Curitiba, “la ciudad es una estructura integrada de vida y trabajo. La ciudad es crisol de actividades humanas. Mientras más mezclas ingresos, edades e actividades, la ciudad se vuelve más humana.”  Tener barrios mixtos está en el interés de todos, y Guápulo logra ese fin mejor que otros barrios en Quito.

Finalmente, los que han pasado mucho tiempo en Guápulo saben que es una comunidad intacta y vibrante. Guápulo goza de buena organización comunitaria, lo cuál se ve al nivel político y también en la organización de las fiestas de Guápulo. Las comunidades organizadas donde los moradores se conocen son más seguros y sus habitantes en general son más felices. Mientras el internet nos permite generar comunidades virtuales, nada reemplaza los beneficios que vienen como resultado de conocer nuestros vecinos y poder contar con ellos en lo que sea. Guápulo es un ejemplo de cómo deberían organizarse todos los barrios de Quito para el bienestar de sus ciudadanos.

El principal reclamo de los moradores de Guápulo es la cantidad y calidad de tráfico que usa la vía inclinada como traspaso entre Quito y su vía periférica. En las horas pico la entrada y salida al norte de  Quito se ve restringida en el túnel Guayasamín, que se vuelve uni-dirrecional, y por la cantidad de tráfico que sube por Calderón, El Inca, el redondel del ciclista, etc. Muchos choferes buscan ganar tiempo por subir y bajar por Guápulo, pero los que pierden son los moradores.

El hecho de que haya tanta diferencia entre donde vive la gente y donde trabaja la gente es representa una falta de planificación urbana. Insistir en rígidamente separar nuestras actividades comerciales y residenciales causa la congestión que vemos, lo cuál es empeorado dada la topografía de Quito porque las entradas a la ciudad siempre van a ser limitadas. En ciudades reconocidas por su alta calidad de vida como Vancouver, los mismos edificios que contienen oficinas o hoteles también tienen que dedicar una porción de su espacio a vivienda, y de esa forma la gente naturalmente vive más cerca a donde trabaja. Parte de la solución a los problemas de congestión en Guápulo depende de nuestra capacidad de re-imaginar cómo diseñamos la ciudad. 

Respondiendo a las quejas de los moradores, el municipio cada vez más restringe los vehículos que suben por Guápulo y les esfuerza subir por la vicentina/floresta, lo cuál es positivo. Aunque el chofer puede demorar unos minutos más en llegar a la ciudad, la experiencia es mejor, ya que no se hace tanto daño a los frenos y el embrague del carro. Guápulo fue construido antes de que habían muchos carros, y por eso no se presta a tráfico bi-dirrecional, sobretodo cuando hay autos parqueados en la vía.

Esa restricción solamente funciona en las horas pico, y en otras horas Guápulo sufre de autos que simplemente sobrepasan los límites razonables de velocidad, poniendo en riesgo la naturaleza del barrio que es de una comunidad abierta donde los niños y perros pueden estar en la calle sin miedo a ser atropellado. Como dijo Jane Jacobs en su Biblia de diseño urbano “The Life and Death of Great American Cities,” las calles donde pueden jugar los niños son las calles más seguras, ya que las actividades de los niños son más cercanas a las personas que les deben cuidar. Mandar al niño al parque es mandarle lejos de los ojos seguros de sus cuidadores. El auto veloz es una suerte de tirano en un barrio como Guápulo, amenazando las vidas y la fibra de la zona.

¿qué hacer entonces?

zermatt

Durante los años en que viví en Suiza tuve la gran fortuna de conocer a Zermatt. Zermatt es un pueblo chiquito de casi 6,000 habitantes que es famoso por ser la entrada a la montaña Matterhorn. Mucha gente visita Zermatt para poder hacer caminatas, esquiar, o alpinismo.

Más allá de sus vistas, Zermatt es notable por el hecho de que en 1966 prohibió el uso de autos con motores de combustión. A pesar de ser mucho más grande que Guápulo, también contar con cuestas inclinadas, y Zermatt no ha usado autos particulares en casi 50 años. En lugar de amenazar su existencia, lo ha mejorado, haciendo que Zermatt sea único en competencia con los muchos pueblos de Suiza que tienen una oferta de turismo parecido.

Para llegar a Zermatt hay que estacionar a cinco kilómetros de distancia y luego tomar un tren. Para poder circular en Zermatt, existen taxis eléctricos abundantes que recogen a los pasajeros y los lleva a donde sea necesario. Hay vehículos de diferentes capacidades para transportar bienes más grandes como materiales de construcción, pero a pesar de las restricciones auto-impuestas los moradores de Zermatt viven cómodamente y contentamente.

La topografía de Guápulo presenta desafíos naturales, pero no significa que no podemos ser creativos en encontrar una solución, tal como ha hecho Zermatt. Limitar la circulación en Guápulo a vehículos oficiales sería una opción para preservar su ambiente único. Podríamos crear parqueaderos en los lados extremos de Guápulo para los moradores y sus visitantes. Luego permitimos la circulación de peatones con telesillas o escaleras eléctricas como las que funcionan muy bien en Medellín. Hay un mundo de opciones: la única que falta es un poco de imaginación por parte de la comunidad y el municipio. 

Los moradores de Guápulo merecen vivir en paz, y todos los quiteños merecemos que nuestro patrimonio vivo sea protegido y conservado. El pecado original de mala planificación urbana no debe ser sufrido por un barrio que existe como ejemplo de cómo deberían funcionar todos los barrios en Quito. Es hora de pensar abiertamente sobre posibles soluciones, antes de que se atropelle otro niño, y antes de que destruyamos la memoria del pasado para poder vivir un presente inconsciente. 

Post-Script

Desde que publiqué este post en Facebook algunos amigos han contribuido ejemplos de cómo hace otras ciudades para resolver problemas parecidos. Les incluyo estos ejemplos aquí.

Spoleto, Italia

Escaleras públicas, Spoleto, Italia

Napoli

El funicular sube hasta Castel Sant’Elmo ubicado en la cima de una loma totalmente poblada. Gracias Alberto Giacometti

Funicular, Rio de la Pila, Santander, España. Gracias a Jesús de la cueva.

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Twitter es un espejo de la sociedad

Aquí se encuentra mi entrevista con El Telégrafo sobre Twitter, su cultura, y los cambios que vienen adelante.

http://www.telegrafo.com.ec/de7en7/item/twitter-es-un-gran-espejo-de-la-sociedad.html

Saludos

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¿debería el gobierno ecuatoriano volverse inversionista angel?

por Matthew Carpenter-Arévalo @ecuamatt

Richard Espinosa, Ministro Coordinador de la Producción

La semana pasada se dio a conocer que el Gobierno Ecuatoriano planea lanzar un fondo de inversión para emprendedores en el país. Según ElComercio.Com, el fondo contará con 12 millones de dólares, de los cuales 40% serán brindados por el estado y el 60% por el sector privado, y en el futuro se espera que el 100% de los fondos sean del sector privado.

Y ahora la pregunta es, ¿debería el gobierno ecuatoriano volverse inversionista angel? 

Para mí la pregunta es difícil: por un lado, uno de mis objetivos personales es ayudar al Ecuador desarrollar una industria de conocimiento, impulsado por el emprendimiento, y tener acceso a fondos es clave para eso y por ende cambiar la matriz productiva. 

Por otro lado, analizando la propuesta, veo al gobierno intentando jugar de delantero, cuando aún necesitamos arreglar la cancha. Me explico.

Primero, todos deberíamos sentirnos incómodos con la idea de que nuestros tributos sean dados a personas privadas con fines de lucro. El potencial para fraude o la percepción de fraude es casi garantizada, dado que la gran mayoría de empresas que reciben plata del estado necesariamente van a fallar.

Lo digo no como pesimista, sino como realista: en Silicon Valley, por ejemplo, los fondos de capital de riesgo son manejados por inversionistas con historias de éxito o emprendedores famosos. A pesar de ser líderes en su campo la mayoría de sus inversiones fallan. Se asume en Silicon Valley que de cada 10 empresas en un portafolio 3 a 4 fallan, 3 a 4 recuperan su inversión original y 2 a 3 producen una ganancia.

En otras palabras, los mejores inversionistas en el mundo tienen un record de éxito entre 20% y 30%. Y-Combinator, por ejemplo, el acelerador tecnológico más conocido en el mundo, ha invertido en más que 500 empresas, invirtiendo entre $70,000 y $120,000 en cada empresas. De aquellas 500 empresas, 37 tienen una valoración que supera $40 millones, y los dos gigantes, AirBnB.com y DropBox.Com, tienen valoraciones que superan $1,000,000,000. Se puede asumir que más que 400 de las empresas que recibieron una inversión fallaron.

Para los fundadores de Y-Combinator, perder dinero en 400 empresas es justificado por la ganancia inmensa de solamente AirBnB y DropBox. No obstante, tenemos que acordarnos que Y-Combinator es manejado por Paul Graham, uno de los tecnólogos más respetados y reconocidos de su generación. Sin tener la visión de su fundador, ¿habría y-combinator tenido tanto éxito? Yo, por mi parte, lo dudo.

Paul Graham, Fundador de Y-Combinator

Si no tenemos un Paul Graham para liderar, ¿quién lidera nuestro fondo de inversión? ¿quién dentro del gobierno está capacitado para identificar empresas que tendrían éxito, si el porcentaje de fracaso es tan alto? Con todo respeto a los burócratas involucrados, no creo que empleados del sector público sean los mejores para identificar y seleccionar emprendedores. 

¿por qué? Porque el emprendimiento es necesariamente un hecho contra-intuitivo. Es contra-intuitivo porque si era intuitivo mucha gente ya lo estaría haciendo. Apostar por un emprendimiento es apostar por una mala idea, porque toda idea contra-intuitiva es mala según el pensamiento convencional. Emprender es una forma de rebeldía contra el pensamiento convencional. Su éxito es dudado por muchos y con razón hasta que demuestre lo contrario. A posteriori, su éxito es obvio, pero en el momento su potencial es borroso: acuérdense que Yahoo!, líder en búsqueda en aquel época, rechazó la oportunidad de comprar Google para $1,000,000, porque no vio el potencial del producto. Ser experto en un tema no garantiza que uno tiene la capacidad de predecir el futuro: a veces ser experto, como demuestra Yahoo!, te hace ciego al futuro.

El fondo de capital de riesgo, para tener éxito, tiene que invertir en ideas que parecen malas, y es seguro que casi todos serán malas y fracasarán. Por eso no hay lío si el sector privado quiere invertir en emprendimiento, ya que los inversionistas tienen el derecho de perder su inversión sin afectar a nadie más. El estado, en cambio, tiene el mandato de manejar sanamente y responsablemente el dinero de los ciudadanos. Invertir en emprendimiento de alto riesgo es el contrario de gestionar fondos responsablemente.

Y aquí viene mi punto sobre fraude: no importa si el gobierno invierte con buena voluntad y con buenas intenciones a través de procesos transparentes y legítimos: el hecho de que habrá fracaso significa que habrán voces que buscan evidencia de corrupción. El hecho de que el primo del ministro noséquién recibió una inversión y luego perdió todo será suficiente para lanzar lodo al proyecto entero. Fácilmente podemos tener docenas de casos Duzac: el emprendedor promete entregar algo, pero falla, y desaparece, y a los ecuatorianos les toca pagar la cuenta.

En adición, ¿qué pasa cuándo hay competencia entre una empresa que no recibe inversión del estado y otra empresa que si recibe inversión del estado? Por invertir selectivamente en empresas, el gobierno podría dar ventaja a empresas que son menos innovadoras y menos hábiles. Hay un conflicto de interés innato cuando el gobierno invierte en ciertas empresas y no la competencia. En lugar de crear innovación, lo puede matar.

Para mí, el otro problema es que el gobierno quiere jugar de delantero cuando falta armar bien la cancha. Me explico:

El emprendimiento es producto de cultura y condiciones. El Ecuador ya tiene una cultura de emprendimiento: de hecho, Ecuador tiene más emprendedores que casi cualquier otro país en la región.

Soy testigo de esto: nunca se me ocurrió poner mi propia empresa, pero vivir en Ecuador y conocer tanta gente que haya emprendido me inspiró a tal punto que dije, “Yo también!”. El problema en Ecuador, entonces, no es la falta de emprendimiento: es la falta de innovación. Cada calle tiene docenas de emprendedores, pero a veces los productos y servicios son exactamente iguales. Tenemos la cultura de emprender: nos falta la cultura de innovar. 

El otro factor en generar emprendimiento es tener las condiciones, y en crear las condiciones para emprendimiento el gobierno tiene un papel importantísimo que nadie más puede jugar. 

Por ejemplo, comparado con nuestros vecinos, Ecuador es el penúltimo país en cuanto a inversión extranjera. Esto señala que las condiciones no son buenas para inversionistas que quisieran invertir en emprendimientos. El gobierno propone un fondo de capital riesgo para arreglar una falta de liquidez disponible para emprendedores, pero la escasez de liquidez es producto directo de las políticas del gobierno. En otras palabras, el gobierno propone una solución a un problema creado por si mismo (y no culpo 100% al gobierno actual: los problemas en Ecuador son de larga duración) , cuando sus energías y esfuerzos serían mejor gastados en corregir los problemas que limitan la inversión del exterior.

¿qué puede hacer el gobierno para crear mejores condiciones en el país? 

Camp Nou, Estado de Barcelona.

Seguir trabajando en la independencia de la justicia es clave, ya que la inversión de uno solamente es segura si se tiene la certeza de que, en caso de conflicto, mi empresa va a ser tratada igual que otras.

Considerar leyes y trámites que obstaculizan también es labor que solamente puede realizar el gobierno. Muchas leyes que afectan empresas son creadas para prevenir abuso por parte de empresas grandes. No obstante, las mismas leyes afectan negativamente al emprendedor, y perjudican su capacidad de emprender.

Si es muy difícil despedir a gente, por ejemplo, voy a pensar dos veces antes de contratar y crear empleo.

Si la carga tributaria me perjudica, voy a tener menos fondos para crear empleo. Estas ideas tal vez incomodan a las personas de tendencia izquierdista, pero son verdades innegables: como emprendedor, mi capacidad de crecer es limitada primero por la demanda por mis productos o servicios y segundo por el capital disponible para invertir en mis inversiones.

Si queremos emprendimiento, tenemos que pensar en cómo las leyes del país promueven o perjudican el emprendimiento, y hacerlo sin independiente de los sesgos ideológicos. Para aclarar: no estoy diciendo que el trabajador no debe tener derechos ni protección: más bien, deberíamos encontrar un balance entre la necesidad de crear empleo y los derechos de los trabajadores. Si tengo demanda pero no tengo capital, no puedo seguir creciendo. Es así de simple.

Finalmente, como dije en un blog-post anterior, nuevas leyes pueden matar a la innovación antes de que nazca. Por querer limitar el impacto negativo de la innovación a veces matamos a todo su potencial positivo, tal como fue el caso de la prohibición de monedas electrónicas en el país.

Para concluir, si pudiera sentarme a conversar con el ministro Coordinador de la Producción y sus pares, les pidiera que, en lugar de invertir con mucho riesgo dinero que es patrimonio de los ecuatorianos en actividades de alto riesgo, que hagan un esfuerzo para identificar las leyes y los trámites que dificultan el emprendimiento y que suban los costos del emprendedor.

Le pediría al gobierno que soliciten ideas de “los trámites más tontos” y que trabaja pro-activamente en pensar en cómo el gobierno puede crear las condiciones para que haya más emprendimiento con enfoque nacional, regional, y internacional.

Le pediría al gobierno revisar las políticas que obstaculizan la inversión extranjera, lo cual puede ser clave en crear empresas que impulsan el cambio de la matriz productiva, y que hace mucho análisis de costo-beneficio en considerar por qué la gente prefiere invertir en nuestros países vecinos y no nosotros.

Le pediría también que consideren cómo crear los incentivos para que los inversionistas nacionales quieran invertir en emprendimientos de alto riesgo. Muchos países no cobran impuestos sobre ganancias que son re-invertidos en otras actividades, y no hay porqué el Ecuador no puede ser igual de creativo.

En fin, le pediría al gobierno no solamente que piense bien en que posición quiere jugar en la cancha, pero que asuma su responsabilidad en asegurar que la cancha está en buenas condiciones. De la misma manera que Barcelona FC (España) no puede jugar tiki-taka cuando la cancha está hecho pedazos, los emprendedores también necesitan buen césped, reglas claras, y un arbitro que no es hincha del equipo opositor.

Quiero aclarar que aprecio y aplaudo el interés del gobierno en apoyar al emprendimiento. No obstante, a pesar del beneficio obvio, ser inversionista de capital de riesgo puede tener un alto costo para el gobierno. Si el gobierno quiere impulsar el emprendimiento, la innovación, y el cambio de la matriz productiva, hay mucho que hacer que no corre el riesgo de fraude o mal gasto de fondos públicos.

Ecuador puede ser un equipo de alto rendimiento, pero solamente lo logramos si todos reconocemos nuestro papel en la cancha y lo jugamos de la mejor forma posible.

Comentario adicional: alguien en twitter mencionó que el gobierno tiene un papel importante en desarrollar el talento humano para generar innovación. No podría estar más de acuerdo!

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Seis propuestas para resolver el transporte de Quito

Seis propuestas para resolver el transporte de Quito 

Por Matthew Carpenter-Arévalo

Quito en los años Fotografía de la cuenta de tuiter de @economista33. -

Quito en los años Fotografía de la cuenta de tuiter de @economista33. –

La semana pasada publiqué en GkillCity un artículo sobre cómo podemos mejorar en tráfico en Quito. El artículo original se puede encontrar aquí. Empecé por explicar por qué el modelo actual no es sostenible durante el largo plazo, debido a la falta de espacio físico para acomodar el uso creciente de automóbiles particulares. Después hablé del concepto de la ciudad multi-modal, que depende de varios sistemas de transporte inter-conectados. 

El artículo recibió una respuesta bastante positiva, y creo que fue el artículo más compartido que he escrito para GkillCity. Lo que más me agradó fue los comentarios en el post. En general trato de no leerlos, porque suelen ser insultos o tonteras escritas por personas que se ofenden por la expresión de ideas que no corresponden a su modelo de concebir el mundo. En este caso, sin embargo, encontré muchas buenas ideas y discusión dentro de los posts, y como escritor, mi objetivo siempre es provocar un debate elevado a través de la distribución de ideas. 

De hecho, como consecuencia del artículo varias personas que trabajan dentro del municipio, incluyendo la vice-alcaldesa, me escribieron, brindándome más información y en general agradeciéndome por la crítica constructiva. Estoy a la espera de que el artículo se de a más conversaciones y reflexiones sobre cómo vamos a transformar el transporte en Quito para que sea eficiente, efectivo y sostenible durante el largo plazo.

Como siempre, debo mucho a los editores de GKillCity por su incansable trabajo en transformar mi lenguaje torcido en algo consumible.

Les incluyo otra vez el enlace al artículo.

http://gkillcity.com/articulos/el-mirador-politico/seis-propuestas-resolver-el-transporte-quito 

 

 

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Distribuir información es distribuir poder: entrevista al activista e innovador Matthew Carpenter

Por Matthew Carpenter-Arévalo @ecuamatt

Recién fui entrevistado por Asuntos Del Sur sobre el desarrollo y evolución del gobierno, la sociedad civil y el activismo en general en la época de abundancia de información. Les dejo la entrevista aquí. 

Lo que pasa es que nuestros gobiernos están basados en modelos de escasez de información. Su estructura ha respondido a las limitantes de la distancia, no pudiendo mantener los debates y discusiones con los ciudadanos de manera permanente y recurriendo por ende a la representación. Ahora, eso está cambiando; vivimos en la era de abundancia de la información pues los datos se producen cada segundo y se registran en algún lugar. Las plataformas virtuales y las redes han restado poder a las distancias por lo que “podemos estar virtualmente todos en el Congreso o la Asamblea” (si queremos).

http://www.asuntosdelsur.org/blog/2014/08/11/distribuir-informacion-es-distribuir-poder-entrevista-al-activista-e-innovador-matthew-carpenter/

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Debemos generar innovación, no controlarla

Esta semana publiqué un artículo en GkillCity.Com sobre mi reacción e interpretación del daño causado por el nuevo código monetario y financiero que prohibe, entre otras cosas, la creación o uso de monedas alternas. Mi objetivo era demostrar que, si queremos cambiar la matriz productiva con el uso de tecnologías que democratizan el acceso al conocimiento, no podemos exigir que esas tecnologías se desarrollan según nuestro criterio. O acompañamos al mundo en transformarse, o quedamos atrás. Hasta cierto punto este artículo es acompañante a otro artículo que publiqué aquí, que se llama Yachay, Cerveza y el Gran Obstáculo a la Innovación Ecuatoriana, y que critica la contradicción en querer generar un parque tecnológico pero por otro lado prohibir las nuevas tendencias tecnológicas que están llegando al país.

El tema de Bitcoin es complico, y no pretendo decir que es una moneda que no tiene deficiencias. No obstante, su crecimiento como moneda altera es innegable, y al prohibirlo, estamos desperdiciando una oportunidad de ser líderes/pioneros en una tecnología que aún puede cambiar el mundo.

Les dejo el artículo aquí.

http://gkillcity.com/articulos/el-mirador-politico/debemos-generar-innovacion-no-controlarla

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Lo que Rodas cacha que la oposición no entiende

Hace Dos semanas en la revista digital GKillCity.Com publiqué una análisis sobre lo que yo veo como algunos defectos en el discurso de la oposición ecuatoriana que puede, desde me punto de vista, perjudicar su capacidad de volverse al poder. La respuesta al artículo fue, en general, positiva, tanto por parte de los que simpatizan con el gobierno como los que se identifican como la oposición. Mi objetivo fue plantear un debate sobre las tácticas que uso la oposición, y de ninguna forma veo a mi post como un respaldo al actual alcalde de Quito. Más bien, reconozco que el alcalde ha optado por una estrategia diferente, lo cual le permite no caer en el juego de dicotomías en el cual el oficialismo tiende a ganar.

Les dejo aquí el artículo y espero que les guste.

http://gkillcity.com/articulos/el-mirador-politico/lo-que-rodas-cacha-y-la-oposicion-no-entiende

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La suspensión de @polificcion y la influencia del Gobierno Ecuatoriano en Twitter

Por Matthew Carpenter-Arévalo @EcuaMatt

account suspended

Recientemente se suspendió la cuenta de Twitter de Carlos Andrés Vera (@polificcion), y la verdad es que no sé por qué.

Pudo haber él hecho algo para violar los términos y condiciones de la plataforma, o tal vez los troles del gobierno se organizaron para lanzar muchas quejas contra él simultáneamente, lo cual provoca un bloqueo simultáneo. De hecho, la mayoría de los bloqueos de Twitter son automáticos debido a algún comportamiento, pero luego el caso será revisado por un humano. No tengo duda de que lo van a volver a activar.

Casi inmediatamente algunos han insistido que el gobierno tiene una injerencia en las operaciones de Twitter por ser gobierno o por ser anunciante, lo cual es una tontera total.

Primero, hay que entender que Ecuador es un país chiquito y poco relevante para una empresa multi-nacional como twitter. Pensar que el gobierno ecuatoriano tiene una influencia fuerte cuando Twitter es el enemigo #1 de gobiernos en todo el mundo (Irán, Turquía, por ejemplo) simplemente no cuadra con ninguna realidad fuera del Ecuador.

Segundo, Twitter no tiene interés en ceder su autonomía a ningún gobierno ni anunciante, porque al hacer eso los usuarios irían a otras plataformas más neutrales. Su producto principal es la libertad de expresión, y la empresa entiende que una gran parte de su éxito ha sido poder ser neutral durante conflictos entre gobiernos y pueblos. Siendo esa la fórmula, no van a ceder al gobierno de un país chiquito donde ellos ni siquiera tienen una presencia física.

Tercero, el estado es el anunciante más grande en el Ecuador, pero la parte clave de esa frase es “en el Ecuador”. Al nivel mundial el gobierno es un anunciante chiquito que gasta 1%-2% de lo que gastaría una empresa como Coca Cola.

Cuarto, el gobierno no tiene un contacto directo en Twitter desde que yo salí.

Cuando trabajaba ahí las únicas veces que se pusieron en contacto conmigo era cuando le hackearon la cuenta del Presidente y para pedir la verificación de la cuenta del ministro Alvarado. La compra de publicidad que hace el gobierno es a través de una empresa tercera que no tiene mucha influencia dentro de Twitter. Cuando el gobierno pide información sobre algún usuario para, por ejemplo, investigar un crimen, tienen que pasar por un trámite formal y luego Twitter publica el numero de pedidos.

Finalmente, en otros casos han habido usuarios que han sido suspendidos por violación de copywrite. Si uso tu logo sin autorización, tu puedes (como gobierno, empresa, o particular) exigir que se quite ese contenido, y Twitter, por obligación de la ley DMCA de los EEUU (digital milennium copwrite act) tiene que actuar. Lo mismo pasa con Facebook y Google: una búsqueda simple te puede mostrar cómo automáticamente realizar una queja de DMCA. En un caso muy conocido en el Ecuador, yo personalmente avisé a la dueña de la cuenta suspendida por qué le seguían suspendiendo, pero la persona insistió en continuar publicando el contenido.

En otras palabras, nadie en Twitter está pensando en cómo complacer al gobierno ecuatoriano. Nadie.  No se crean tanto: simplemente no somos tan importantes, y es producto de la naturaleza muy ensimismada de mucha gente pensar que somos el centro del universo (pues, centro figurativo, ya que si somos el centro literal). Twitter no tiene interés en ser árbitro en la pelea de cínicos que se llama la política ecuatoriana.

Tanto el gobierno como mucha gente de la oposición viven convencidos de que su teoría de conspiración es la teoría de conspiración y que todo lo que pase en el mundo tiene que ser interpretado a través de ese filtro.

La verdad, la mayoría de las veces, es mucho más simple.

Epílogo: Una vez una persona me dijo, con toda seriedad, que sabía 100% que los Alvarado controlan a Twitter. Otra vez, hay que ser muy ensimismado y ignorar lo que pasa en el mundo para pensar que dos hermanos en un país chiquito podrían controlar una empresa multinacional. Luego me puse a investigar y me di cuenta de que el origen era una agencia de publicidad en Guayaquil que decía eso a sus clientes porque la empresa que maneja la venta de publicidad de Twitter en EC rehusa pagar una comisión alta a su agencia.

Epilogo #2: Algunos han señalado que, a pesar de no tener influencia directa en Twitter, el gobierno podría ejercer influencia indirecta, por ejemplo, por provocar una serie de quejas sobre una persona para hacerle bloquear la cuenta. No descarto esa posibilidad, y si hay razón  en decir que el titulo del articulo podría ser otro. No obstante, el texto sigue intacto, según mi punto de vista.

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Bogotá, Caca de Perros, Infraestructura y Malos costumbres en la política pública Quiteña

Bogotá, Caca de Perros, Infraestructura y Malos Costumbres en la Política Pública Quiteña

Por Matthew Carpenter-Arévalo @EcuaMatt

Estuve conversando con mi cuñado, una de las personas con quién más me gusta conversar de política, cuándo me contó una historia que tal vez no tiene giros inesperados pero que dice mucho sobre nuestra relación con las políticas públicas.

Quito desde mi kasa

Quito desde mi kasa

Mi cuñado vive en Washington y me contó que había salido a caminar con su perro cuando el más chiquito de los dos decidió hacer caca. Mi cuñado, siendo un tipo muy educado, recogió la caca, pero no pudo encontrar donde depositarla. Pasó más que una media hora buscando hasta por fin encontrar un basurero.

Eso es el fin de la historia. Les dije que no había giros inesperados.

Washington, D.C.

Washington, D.C.

A pesar de la falta de drama, los dos sacamos varias conclusiones sobre el relato.

Mi cuñado, por ejemplo, admitió que si estuviera en el Ecuador y no pudiera encontrar un basurero, tal vez sentiría la libertad de no recogerla, o la dejaría depositado al lado de un árbol. Viendo cómo mi calle está dotada de pequeños regalos dejados por nuestros amigos más lindos e ignorados por sus dueños más indiferentes, creo que hay mucha gente en el Ecuador que haría igual.

Habiendo vivido también en los Estados Unidos, entiendo muy bien la relación compleja que se da en estas circunstancias. A pesar de ser las mismas personas, algo sobre la situación nos empuja hacia diferentes comportamientos.

Por qué, nos preguntamos, sentimos la necesidad en Washington de asegurar depositar los desechos en el sitio adecuado, pero no tanto en el Ecuador? Asumiendo la probabilidad de sufrir el castigo de la mano dura de justicia es igual en las dos ciudades, es la diferencia un problema de cultura, o un problema de infraestructura?

La pregunta me hace recordar de uno de los mejores ejemplos de gestión municipal en América Latina: las épocas Mockus-Peñalosa en Bogotá en los años 1990.

Enrique Peñalosa, Antanas Mockus y Sergio Fajardo

El extravagante y excéntrico Antanas Mockus fue alcalde de Bogotá entre 95 – 97 y luego entre 01 – 03. Durante su tiempo en la alcaldía Mockus se hizo mundialmente reconocido por su destrezas como comunicador, sobre todo su capacidad de sorprender con sus trucos publicitarios.

Entre otras cosas, Mockus contrató mimos para burlarse de los choferes en un esfuerzo para mejorar la cultura de conducción; convocó una ‘noche de mujeres’ en la ciudad y pidió a los hombres quedarse en la casa para llamar la atención sobre violencia dirigida a mujeres, y hasta llegó a componer canciones de rap.

Mockus creía firmemente que la cultura social era el factor más difícil de controlar pero más determinante en la calidad de vida de los bogotanos. Muchos de sus esfuerzos, desde luego, eran dirigidos a tratar de hacer conciencia entre los ciudadanos para mejorar el comportamiento y como consecuencia mejorar la ciudad.

Mockus salió de la alcaldía para lanzarse a la presidencia y fue seguido en las próximas elecciones por Enrique Peñalosa, un candidato que Mockus había ganado en elecciones anteriores.

Peñalosa, a cambio de Mockus, creía que la estructura e infraestructura de una ciudad determina los costumbres, incluyendo los malos costumbres. Su enfoque se volvió realizar obras grandes, y puso en marcha la red de ciclovías, el transmilenio (como la ecovía de Quito), un programa para crear bibliotecas en barrios de bajos recursos, y recuperar muchos espacios públicos como parques.

Aunque en algún momento de sus vidas eran adversarios políticos, terminaron apoyándose el uno al otro, y cuándo Mockus regresó a la alcaldía en 2001, continuó con muchas de las obras de Peñalosa. Los dos, junto al Sergio Fajardo, el actual gobernador de Antioquia y ex-alcalde de Medellín, son reconocidos como los mejores administradores municipales de América Latina.

Regresando a la caca de perro, ¿cómo hacemos para que los dueños de perros recojan los desechos? ¿Es por cultura o infraestructura?

Afrente de mi casa hay un parquecito que recién fue restaurado. Entre las nuevas adiciones hay un letrero que pide a los dueños de perros recoger los desechos, y un nuevo basurero.

Antes, la única defensa del parque era un viejito histérico que gritaba a todos los dueños de perros que andaban por ahí, sin importar si tenías la funda en la mano o no. El cargaba la cruz de enseñar valores a la sociedad, aunque su vigilancia bajaba durante las horas de siesta, y estoy seguro de que se está cortando su vida por tanto estrés autoimpuesto. Cambiar a Quito uno por uno si cansa.

En la tradición de Peñalosa, el parque no solamente exige más disciplina, sino que también lo facilita.

Antes no había un basurero entre 400-500 metros, lo cual hacía que algunas personas dejaban la caca sin recoger, y otras personas si recogían pero dejaban las fundas en el parque. Con el basurero, algunos anteriores criminales se volvían respetuosos a las leyes.

En Suiza donde yo vivía, cada 200-300 metros no solamente se encuentran basureros, pero también dispensadores de fundas plásticas biodegradables que existen con el propósito explícito de facilitar la recolección de desechos caninos.

Espera! Grita el lector conservador ya ofendido por el malgasto de fondos públicos sin lugar a dudas por gobiernos socialistas malvados. Los dueños de los perros deben asumir el costo, no el estado! Hoy son fundas, ¡mañana seremos Cuba!

El punto del lector tiene mucho sentido, pero la pregunta es el siguiente: ¿nos importa más insistir en quién paga la cuenta, o nos importa más no pisar en caca suelta? Yo, personalmente, opino que la segunda es preferible.

En otras palabras, por crear la infraestructura vital, podemos generar mejores comportamientos, porque bajamos el costo de comportarse bien.

Si tengo acceso a fundas gratis y si tengo basureros disponibles, la probabilidad de que voy a hacer la cosa correcta cambia drásticamente.

Siempre va a haber personas que no les importan los demás y que van a ser indiferentes de todas formas. No obstante, si nuestro deseo es tener calles y parques más limpios, la manera más fácil de hacerlo es por crear la infraestructura que hace la diferencia para la persona que tiene voluntad pero que no tiene medio.

Este sistema me sirvió muchas veces en Suiza y recién me salvó en la Carolina.

Mi perrita, seguramente después de haberse pegado una fanesca (asumo), ya hizo uso de la una funda que había traído.

Decidió dejar otra pepita, y por suerte me acordé que el municipio si ofrece fundas en sus basureros en la Carolina.

Me fui, cogí la funda, y regresé a recoger, mejorando el día de algunos corredores que tal vez iban a dejar la pista para rebasar solo para arrepentirse después.

Tener la infraestructura no es suficiente, sin embargo, sin hacer que el pueblo contemple la diferencia entre comportamiento bueno y el comportamiento malo.

En mi parque el letrero pide muy severamente que el dueño del perro cumpla con sus responsabilidades sociales.

Varios estudios, incluyendo algunos subrayados por los economistas de la serie de libros Freakonomics, han mostrado que los pedidos fraseados en términos negativos no funcionan.

Lo que funciona mejor es escribir el pedido de forma positiva o mostrar que el mal comportamiento pertenece a una minoría de la gente.

“80% de los dueños de perros si recogen sus desechos” es más efectivo en producir el resultado deseado que “no dejes los desechos de su perro sin recoger.”

En otras palabras, no es suficiente simplemente mandar un mensaje: hay que pensar científicamente en cómo expresarlo para optimizar el impacto.

Como soy extranjero, mucha gente trata de explicarme cómo son los ecuatorianos. Como si fuera fácil generalizar sobre 15 millones de personas de diferentes culturas, etnicidades, regiones, y hasta idiomas, me cuentan de sus conclusiones basadas en anécdotas y en general con una falta de datos.

Mi punto aquí es que nadie entiende bien cómo son o como pueden ser los ecuatorianos, porque en muchos casos nos falta la infraestructura para generar el comportamiento que queremos ver.

Sería genial si todo el mundo se portara como debería, pero al final tenemos que aceptar al mundo como es, no como quisiéramos que fuera.

Una vez que aceptamos el reto de tratar de generar mejores comportamientos, tenemos que ser conscientes de cómo implementar la infraestructura que va a facilitar los costumbres que queremos enfatizar.

Después tenemos que desarrollar estrategias de comunicación para subrayar la necesidad de cambiar. Estas estrategias no deben ser basadas en la manera que queremos presentar el mensaje, sino con la presentación que va a hacer que los mensajes sean más efectivos.

Finalmente, si realmente queremos ver cambio, tenemos que llamar la atención a las personas que no cumplan, incluyendo nuestros parientes e amigos. No quiero decir que nos volvamos como mi vecino viejito, pero en algún momento tenemos que dejar de exigir que nuestros políticos implementen cambios y empezar nosotros mismos a ayudar en catalizar cambio.

En otras palabras, para vivir libre de caca callejera, necesitamos ser un poco de Mockus, un poco de Peñalosa, y un poco del viejito histérico.

 

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